domingo, 7 de septiembre de 2008

castilla, 1932, blanco, un saco

El viento ulula fuera, como siempre y no sabe tan arrullador como otras veces. Sabe que si se levanta del camastro y mira entre las rendijas verá la calle a oscuras; empiezan a cantar los gallos. Se queda tumbado sin moverse, con los ojos abiertos para no dormirse. La imagen del sueño le escalofría. Ha visto un hombre que es él, renqueando con un saco al hombro. El saco está lleno, y de uno de los bordes mal cerrados cae polvo blanco. Polvo de muertos.


Damián se gira buscando a su mujer, que duerme casi tiritando bajo la manta. Enero ha venido frío, tan frío como se recuerdan pocos. La casa entera cruje pero esta noche eso no adormece a Damián. Los gallos cantan, la oscuridad de la calle se va destiñendo. Pero aún hay tiempo para dormirse una vez más y que la imagen vuelva. Un hombre que es él, avanzando por un camino solitario y frío. Y un saco al hombro, de cuyo borde mal cerrado cae polvo blanco. Polvo de muertos.


El patrón lo dijo ayer, les enseñó el periódico. Ahí pone que vamos a empezar a quemar a nuestros muertos, lo han dicho el señor presidente y los jueces en una señora ley, decía.
Hace frío y Sagrario está dormida, tan dormida que parece muerta. Damián se agarrota entre un sueño aterrador y una vigilia de imágenes tenebrosas. Su pensamiento se empapa de sueño otra vez, y vuelve a verse en ese desierto camino, a las afueras de cualquier lugar. Es él quien camina algo más adelante, cargando un saco lleno de polvo blanco, que se cae por el borde mal cerrado. Polvo de muertos.


Los muertos se vuelven polvo en sus tumbas, decía el Gerardo ayer. Es sólo hacerlo más rápido. En la duermevela Damián se estremece acogotado. Pudo cargar el ataúd de su padre muerto sin temblarle el pulso. Pero no consigue pensar sin congelarse en cargar y derramar su polvo. Polvo de muerto.



para the white trash caravan

2 comentarios:

solveig dijo...

:)

Bella_ciao dijo...

Polvo blanco de muertos que será devuelto a los campos por las manos campesinas. Polvo que volverá al polvo del camino. Para que aquellos que no podrán andar de nuevo se prendan en las ruedas de las carretas, en la suelas de las espardeñas y avancen con los que quedaron... y siembren la Historia con su recuerdo, para que nunca se les olvide. Para que el tiempo pasé, y no pase en vano, y el polvo no desaprezca en el viento.


Para kira y por Alberto Méndez, entre otros